Coronavirus: El aislamiento es enfermizo

El aislamiento del coronavirus es enfermizo

El aislamiento puede ser tan insalubre como fumar cigarrillos. Un corazón deprimido puede matarte más rápido que cualquier virus.

Antes de nada, espero que todos, familia y amistades, estén bien.

Son tiempos extremadamente difíciles, y se necesita un valor extraordinario para compartir información que desafía la narrativa mundial del COVID-19.

Una narrativa que, a través de los medios de comunicación, pretende desacreditar y avergonzar a quienes piensan diferente y, en última instancia, utilizar los poderes policiales del estado para defendernos de nosotros mismos, congelando nuestra economía y nuestras libertades civiles.

Una de estas creencias asumidas en esta crisis es que el distanciamiento social es sin duda lo mejor para «aplanar la curva», la forma más eficaz y segura. Esta creencia es lo que ha justificado el cierre de la mayor parte de la actividad social y económica del planeta.

Pero, dejando a un lado el impacto económico, hay estudios realizados durante décadas que desafían esa suposición y demuestran las adversas consecuencia del distanciamiento social impuesto.

El aislamiento no intencionado aumenta toda clase de mortalidad y puede ser tan insalubre para el cuerpo humano como fumar cigarrillos, y es peor que tener la presión arterial alta.

El aislamiento social a través de la cuarentena puede aumentar el riesgo de infección por virus, según un ensayo de JAMA: 13 estudios revelan cómo el distanciamiento social (es decir, el aislamiento social) aumenta la mortalidad.

Dado que los protocolos médicos asumidos afectarán profundamente al futuro de nuestra sociedad, nunca ha sido tan relevante difundir toda la evidencia científica disponible.

Soy consciente de que, en estos momentos, es un tema demasiado controvertido y polarizante. Muchos creen que es irresponsable cuestionar el modelo de salud en tiempos de emergencia nacional, pero está en juego el modelo futuro de salud de nuestros hijos y nietos, y es urgente apoyar un modelo legal que se base en el consentimiento informado ante cualquier decisión médica.

El testimonio del Dr. Wodarg es otro testimonio convincente en esta tormenta mediática.

Y además hay varios artículos que cuestionan si lo que llamamos «COVID-19» en diferentes países está relacionado con la misma cepa que se dice surgió en Wuhan, China.

COVID: It’s Not One Thing, It’s Not One Disease

Pero incluso, si estás convencido de que el COVID-19 es un virus pandémico real, excepcionalmente mortal, la propia agencia de estadísticas de salud del gobierno de los Estados Unidos, encargada del proceso de clasificación de las muertes por COVID-19, acaba de ser descubierta dirigiéndose a hospitales norteamericanos para que, en sus certificados de defunción, declararan oficialmente como muertos por COVID-19 todos aquellos casos que sean sospechosos de haber sido infectados. Después han rectificado y aseguran que no seguirán haciéndolo ¿Sucede lo mismo en España y en otros países?

¿Qué significa eso? Significa que las estadísticas de defunción y los llamados casos confirmados no se basan en datos reales. Y esto ha sido evidente desde el principio, dado que las estadísticas de fatalidad han sido muy exageradas, por un factor de 10 veces o más, incluyendo por el propio Dr. Fauci, como lo demuestra su propio editorial en NEJM.

Dr. Fauci NEJM Editorial Suggests That COVID-19 Fatality Rates May Be 10x Lower Than Official Projections

Soy consciente de que la mayoría de nosotros estamos abrumados con tantos datos. Todos estamos viviendo el vértigo de esta crisis, y la mayoría tan solo quiere oír que todo va a estar bien.

La preocupación y el miedo afectan negativamente al sistema inmunitario. Es importante mantenerse informado, pero demasiada preocupación te hace más susceptible a la enfermedad. En última instancia, ese refugio de fortaleza interior solo puede construirlo uno mismo.

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